Cosmonomía: Hacia una gestión de recursos naturales en el espacio exterior terrestre y ultraterrestre

03.02.2026

La Cosmonomía es una disciplina científica emergente dedicada al estudio sistemático de la economía humana en relación con los recursos del cosmos. Integra conocimientos de economía, astrofísica, ingeniería espacial, ética y políticas públicas para analizar cómo la humanidad puede explorar, gestionar y distribuir de forma sostenible los recursos más allá de la Tierra. Su objetivo es diseñar modelos económicos que favorezcan la cooperación internacional, la innovación tecnológica responsable y la preservación de los ecosistemas espaciales, garantizando que los beneficios de la expansión al espacio se compartan de manera justa entre generaciones y naciones.

   La expansión de la actividad humana más allá de la Tierra ha transformado de manera profunda las nociones tradicionales de economía, riqueza y recursos. El acceso al espacio exterior, la explotación potencial de cuerpos celestes y el desarrollo de tecnologías espaciales han abierto un horizonte inédito para la producción, distribución y gestión de recursos a escala planetaria y extraplanetaria. En este contexto emerge la cosmonomía como una disciplina científica innovadora, orientada al estudio sistemático de la economía humana en relación con el cosmos, concebido no sólo como entorno físico, sino como fuente productiva, estratégica y estructural de riqueza.

   La cosmonomía se propone como un campo formal del conocimiento capaz de integrar economía, ciencias espaciales, derecho internacional, geopolítica y ética, superando las limitaciones de los modelos económicos estrictamente terrestres.

Creación y formulación de la cosmonomía

La cosmonomía es una disciplina propuesta y conceptualizada por Enrique Miranda como parte del desarrollo teórico de las Ciencias Antropocósmicas, con el objetivo de responder a un vacío epistemológico fundamental: la ausencia de un marco científico que analice la economía humana considerando al cosmos como dimensión activa de producción, acumulación y redistribución de riqueza.

   Hasta ahora, los estudios sobre economía espacial han sido fragmentarios, abordados desde perspectivas técnicas, comerciales o jurídicas. La cosmonomía surge para articular estos enfoques dispersos en una disciplina coherente, con objeto de estudio definido, principios propios y capacidad explicativa sobre los nuevos fenómenos económicos derivados de la expansión humana hacia el espacio exterior.

Objeto de estudio de la cosmonomía

El objeto de estudio de la cosmonomía es la interacción económica entre la humanidad y el cosmos, entendida como el conjunto de procesos mediante los cuales los recursos espaciales son identificados, valorados, extraídos, transformados y gestionados por sociedades humanas.

Este objeto incluye, entre otros elementos:

  • La noción de riqueza cosmoeconómica, más allá de los límites planetarios.

  • Los recursos naturales del espacio exterior (minerales, agua, energía solar, helio-3, órbitas, espectro electromagnético).

  • Los procesos de extracción, aprovechamiento y transformación de dichos recursos.

  • Los sistemas de producción y acumulación de valor en entornos espaciales.

  • Las implicaciones económicas de la infraestructura espacial (satélites, estaciones, minería extraterrestre).

  • La relación entre economía, poder y soberanía en el espacio.

   De esta manera, la cosmonomía no se limita a describir recursos, sino que analiza las dinámicas económicas complejas que surgen al incorporar el cosmos como factor productivo.

Propósito y fundamentos epistemológicos

El propósito central de la cosmonomía es comprender, modelar y anticipar los sistemas económicos humanos en un contexto cosmopolítico y extraplanetario, proporcionando bases científicas para una gestión racional, sostenible y equitativa de los recursos del espacio.

Desde el punto de vista epistemológico, la cosmonomía se fundamenta en:

  • La ampliación del concepto clásico de economía hacia escalas cósmicas.

  • La integración de métodos cuantitativos, prospectivos y normativos.

  • El reconocimiento del espacio como bien estratégico y productivo, no meramente exploratorio.

  • La interdependencia entre economía, tecnología y derecho espacial.

  • Una visión de largo plazo orientada a la sostenibilidad civilizatoria.

   Este enfoque permite superar paradigmas económicos cerrados al entorno terrestre y abre la posibilidad de nuevas teorías del valor y la riqueza.

Campo de estudio y elemento fundamental

El campo de estudio de la cosmonomía es amplio y multidimensional, abarcando desde el análisis microeconómico de proyectos espaciales hasta modelos macroeconómicos de civilización multiplanetaria. No obstante, su elemento fundamental es la riqueza en su dimensión cósmica, entendida como el conjunto de bienes, recursos y capacidades productivas derivadas del cosmos.

Dentro de este campo se estudian aspectos clave como:

  • Recursos minerales de asteroides y cuerpos planetarios.

  • Energía solar y otras fuentes energéticas espaciales.

  • Infraestructura orbital como activo económico.

  • Cadenas de valor extraplanetarias.

  • Economía de la extracción y logística espacial.

  • Impacto económico del espacio en el desarrollo de las naciones.

  • Riesgos, costos y beneficios de la cosmoeconomía.

   La cosmonomía analiza estos fenómenos desde una perspectiva sistémica, considerando tanto sus beneficios como sus riesgos sociales y ambientales.

Relevancia científica, económica y estratégica

La relevancia de la cosmonomía es científica, económica y geopolítica. En el plano científico, aporta un marco teórico sólido para estudiar fenómenos económicos emergentes que aún carecen de una disciplina formal. En el plano económico, ofrece herramientas para comprender cómo el acceso a recursos espaciales puede transformar los sistemas productivos, generar nuevas industrias y redefinir el concepto de desarrollo.

   Desde una perspectiva estratégica, la cosmonomía permite analizar la competencia por recursos espaciales, la soberanía económica extraplanetaria y la necesidad de políticas públicas que regulen el aprovechamiento del cosmos de manera justa y sostenible. Asimismo, contribuye a prevenir escenarios de desigualdad extrema o conflictos derivados de la explotación desregulada del espacio.

Conclusión

La cosmonomía se consolida como una disciplina científica emergente y necesaria para comprender la economía humana en una era de expansión cósmica. Al estudiar la riqueza, los recursos y los procesos productivos más allá de la Tierra, esta disciplina amplía radicalmente los horizontes de la economía tradicional. La propuesta de Enrique Miranda no sólo introduce un nuevo campo de estudio, sino que sienta las bases para una economía cosmoconciente, capaz de integrar desarrollo, sostenibilidad y responsabilidad civilizatoria en el uso del cosmos como fuente productiva.